El Gobierno descartó una ayuda directa para los deudores: “Acá no hay plan platita”
El vocero presidencial Adrián Ravier sostuvo que el Ejecutivo no prevé transferir fondos públicos para asistir a quienes no pueden pagar sus créditos y afirmó que la principal herramienta para enfrentar la mora es la baja de la inflación.
11 Ago, 2026 · 14:46

El vocero presidencial Adrián Ravier sostuvo que el Ejecutivo no prevé transferir fondos públicos para asistir a quienes no pueden pagar sus créditos y afirmó que la principal herramienta para enfrentar la mora es la baja de la inflación.
El Gobierno descartó la posibilidad de implementar un programa de asistencia directa para las personas que tienen dificultades para pagar sus créditos y volvió a defender que las soluciones surjan de acuerdos entre bancos y deudores. El vocero presidencial, Adrián Ravier, fue contundente durante la conferencia de prensa de este martes: “Acá no hay plan platita para ir a ponerle dinero a los que tienen mora y que con eso paguen”.
La declaración se produjo en medio de la preocupación por el aumento de la morosidad en el sistema financiero argentino. Según el último informe del Banco Central, en mayo la irregularidad de los créditos al sector privado había llegado al 7,7%, 0,4 puntos porcentuales por encima del mes anterior y 5,1 puntos más que un año atrás. Entre los hogares, la mora había alcanzado el 12,8%.
Frente a este escenario, Ravier reconoció que se trata de una situación que preocupa al Gobierno, aunque rechazó una intervención estatal directa. “Por supuesto somos sensibles al problema; no hay duda de que es un problema”, sostuvo.
El funcionario vinculó el incremento de la mora con el contexto de incertidumbre económica y el aumento de las tasas de interés registrado durante el último año. Según explicó, ese escenario había afectado la demanda de dinero y encarecido el financiamiento, lo que terminó complicando la capacidad de pago de familias y empresas.
El Gobierno apuesta a que baje la mora
El Ejecutivo espera que los próximos datos del Banco Central confirmen que el crecimiento de la morosidad había comenzado a frenarse. Ravier señaló que los adelantos disponibles mostrarían una leve mejora, aunque aclaró que el dato oficial correspondiente a junio será publicado por el BCRA el 21 de agosto.
Algunos informes privados habían estimado que la mora había pasado del 7,7% registrado en mayo al 7,6% en junio. Sobre esa base, el Gobierno sostiene que podría haberse iniciado un cambio de tendencia.
La estrategia oficial consiste en que bancos y clientes acuerden refinanciaciones con plazos más extensos y tasas de interés más bajas. “En este momento tenemos a los bancos reuniéndose con personas físicas y jurídicas, tanto empresas como familias, para tratar de dar una respuesta a este problema”, explicó Ravier.
Según el vocero, la principal herramienta del Gobierno para mejorar la situación es el programa económico basado en la estabilización y la reducción de la inflación. “La tasa de inflación decreciente va a ir haciendo que estas refinanciaciones se puedan continuar y, en todo caso, los índices de morosidad puedan bajar”, afirmó.
El Banco Central también rechazó una intervención
La postura de Ravier coincide con la posición expresada la semana pasada por el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, quien había descartado utilizar recursos públicos para resolver el problema de los deudores.
Bausili había planteado que el Estado debe evitar mecanismos que impliquen quitar recursos de un sector para transferirlos a otro y sostuvo que ese tipo de intervenciones puede generar “riesgo moral”.
Además, afirmó que los bancos no habían solicitado una intervención estatal y que, por el momento, preferían mantener el diálogo directo con sus clientes para encontrar alternativas de refinanciación.
De esta manera, el Gobierno busca que la salida al aumento de la mora se produzca mediante acuerdos entre bancos, empresas y familias, mientras sostiene que la baja de la inflación y la estabilidad fiscal son las principales herramientas oficiales para aliviar la situación financiera.
