El dólar mayorista superó los $1.500 y el mercado interpreta una mayor flexibilidad del Gobierno
La cotización oficial cerró en $1.511,50 y marcó un nuevo récord nominal, pese a las herramientas utilizadas por el Gobierno para contenerla. Analistas creen que la flexibilización del límite informal podría aliviar la presión sobre las tasas en pesos.
25 Ago, 2026 · 16:19

La cotización oficial cerró en $1.511,50 y marcó un nuevo récord nominal, pese a las herramientas utilizadas por el Gobierno para contenerla. Analistas creen que la flexibilización del límite informal podría aliviar la presión sobre las tasas en pesos.
El dólar mayorista volvió a subir este martes y superó con mayor claridad la barrera de los $1.500, un nivel que durante las últimas semanas había funcionado como referencia para el mercado. La cotización avanzó $1,50 y cerró en $1.511,50, con lo que acumuló su quinta suba en seis ruedas y alcanzó un nuevo máximo nominal.
El movimiento se produjo pese a las distintas herramientas utilizadas por el Gobierno para contener la cotización, entre ellas operaciones de dólar futuro, bonos dólar linked y medidas destinadas a administrar la liquidez. Con el nuevo valor, el mayorista quedó a 23,92% del techo de la banda cambiaria, ubicado actualmente en $1.873,08.
Más allá de la magnitud de la suba diaria, el dato que llamó la atención en el mercado fue que el dólar logró mantenerse por encima de los $1.500 pese a la intervención oficial. Para algunos operadores, esto indica que el Gobierno comenzó a flexibilizar el límite informal que había intentado defender durante las últimas semanas.
La presión sobre las tasas en pesos
La estrategia para contener el tipo de cambio había generado una creciente presión sobre el mercado de pesos. Las tasas de corto plazo aumentaron, se encareció el financiamiento bancario y la liquidez mostró mayor volatilidad.
Según el economista Lucio Garay Méndez, de EcoGo, el Gobierno había utilizado distintas herramientas para evitar una mayor suba del dólar, entre ellas la venta de cobertura mediante títulos dólar linked y contratos de futuros. Para el especialista, esa estrategia terminó generando un mayor costo sobre las tasas y el fondeo.
Gabriel Caamaño, director de Outlier, sostuvo en la misma línea que una flexibilización del límite de $1.500 podría contribuir a reducir las tasas en pesos y su volatilidad. La lógica es que, al dejar de defender con tanta rigidez un determinado nivel del dólar, el Gobierno tendría menos necesidad de mantener tasas elevadas para desalentar la demanda de cobertura.
El resto de los dólares también opera por encima de $1.500
La barrera ya había sido superada por otras cotizaciones. Este martes, el dólar oficial minorista cerró en $1.530 en el Banco Nación, mientras que el dólar blue se ubicó en $1.565.
Entre los financieros, el dólar MEP operó en torno a $1.538,38, mientras que el contado con liquidación (CCL) bajó 0,2% hasta los $1.597,61. En el mercado de futuros, el contrato para diciembre se pactó en torno a $1.626,50.
La presión sobre el mayorista también estuvo vinculada a factores específicos del mercado. Este martes se operaron unos u$s421 millones y los operadores señalaron que al día siguiente vencía un importante contrato de dólar linked, cuyo valor de referencia debe fijarse para el vencimiento del 31 de agosto.
¿Qué busca el Gobierno?
La ruptura del nivel de $1.500 no necesariamente implica un cambio en el régimen cambiario, sino una posible modificación en la forma en que el equipo económico administra el tipo de cambio, las tasas y la liquidez.
Durante las últimas semanas, el mercado había interpretado distintas señales de intervención para evitar que el mayorista superara ese nivel. Ahora, la decisión de permitir una mayor fluctuación podría responder a la necesidad de descomprimir las tasas de interés y reducir el costo de sostener artificialmente una barrera nominal.
Por ahora, el dólar mayorista continúa dentro de la banda cambiaria oficial, pero el mercado observa una señal clara: los $1.500 dejaron de funcionar como un límite infranqueable para el Gobierno, que parece dispuesto a otorgarle algo más de margen al tipo de cambio para reducir la presión sobre el mercado de pesos.
