El ADN resolvió un crimen 23 años después: detuvieron al asesino de una mujer gracias a una botella de agua
El homicidio de Leslie Preer permaneció sin resolver durante más de dos décadas. Un avance en las técnicas de análisis genético permitió identificar al responsable, un antiguo novio de la hija de la víctima.
27 Jul, 2026 · 15:46

El homicidio de Leslie Preer permaneció sin resolver durante más de dos décadas. Un avance en las técnicas de análisis genético permitió identificar al responsable, un antiguo novio de la hija de la víctima.
Un crimen que permaneció impune durante 23 años en Estados Unidos logró resolverse gracias a los avances en la genealogía genética y a una muestra de ADN obtenida de una botella de agua descartada por el sospechoso.
La víctima fue Leslie Preer, de 49 años, asesinada el 2 de mayo de 2001 en su casa de Chevy Chase, en el estado de Maryland. Su esposo encontró el cuerpo junto a un compañero de trabajo, luego de que la mujer no se presentara a su empleo y dejara de responder llamados.
La investigación determinó que la víctima había sido golpeada brutalmente y luego estrangulada. Durante el ataque logró arañar a su agresor, dejando bajo sus uñas material genético que sería determinante para esclarecer el caso años más tarde.
Un caso sin resolver durante más de dos décadas
En un primer momento, el principal sospechoso fue el esposo de la víctima, Carl Preer, quien había sido la última persona en verla con vida. Sin embargo, los análisis de ADN realizados entonces descartaron su participación.
Los investigadores revisaron durante años decenas de sospechosos y compararon muestras genéticas sin obtener coincidencias. El expediente quedó abierto, pero sin avances concretos.
Recién en 2022, gracias al desarrollo de nuevas técnicas de genealogía genética, las autoridades decidieron volver a analizar las muestras conservadas desde 2001. El estudio permitió reconstruir un árbol familiar que condujo a un apellido: Gligor.
La pista que llevó al asesino
Al revisar antiguos registros, los detectives descubrieron que Eugene Gligor, exnovio de Lauren, la hija de Leslie Preer, figuraba entre las personas entrevistadas al inicio de la investigación.
Para confirmar la sospecha necesitaban una muestra de ADN sin alertarlo. En junio de 2024 lo siguieron hasta el aeropuerto de Dulles, donde el hombre arrojó una botella de agua a un cesto de basura. Los investigadores recuperaron el envase y analizaron el material genético.
Cinco días después obtuvieron la confirmación: el ADN coincidía plenamente con el encontrado bajo las uñas de la víctima.
Detención y condena
Eugene Gligor fue detenido el 15 de junio de 2024 en Washington y posteriormente acusado por el asesinato de Leslie Preer.
Durante el proceso judicial se reconstruyó que el agresor golpeó a la mujer en la planta baja de la vivienda, la estranguló y luego trasladó el cuerpo hasta el baño para intentar eliminar evidencias.
En mayo de 2025 aceptó un acuerdo y se declaró culpable de homicidio en segundo grado. Meses después fue condenado a 22 años de prisión.
Un móvil que nunca quedó esclarecido
Pese a la confesión, Gligor nunca explicó por qué asesinó a su exsuegra. La principal hipótesis de la fiscalía sostiene que ingresó a la vivienda para robar y fue sorprendido por Leslie, quien lo reconoció.
Para la familia de la víctima, la resolución del caso puso fin a más de dos décadas de incertidumbre, aunque el motivo del crimen continúa siendo un interrogante.
